Fría mañana la que le esperaba al Tercio para afrontar su cita con la Historia. Por primera vez en su corta vida tenía al alcance de la mano poder estar en lo más alto de la tabla, un año en que el Tercio forma parte de una liga que, probablemente, sea de las más duras de los últimos tiempos, donde hay al menos 5 equipos que luchan por cantar el alirón a finales de abril.El Tercio se enfrentaba ante uno de los favoritos, un Pinilla F.C que llegaba a la cita con 7 puntos, 1 más que el Tercio, y sabiendo que si ganaban serían líderes en solitario. El Tercio venía muy mentalizado y, como viene siendo costumbre, el mister, minutos antes del comienzo de partido, daba ánimos a los suyos junto con las últimas indicaciones a cada jugador individualmente. Pero esta vez era distinto, algo ha cambiado este año en el Tercio, algo es diferente. Se ve un grupo más unido, a la gente mucho mas comprometida y con mucha hambre de victoria. Una muestra es la actitud del pichichi del equipo, jugador clave la temporada pasada y que este año su peso es inmenso en el vestuario, Jerus, que mientras el mister terminaba de dar indicaciones fue uno por uno chocando sus palmas y haciendo del equipo una piña aún mas unida.
El partido comenzó sacando el Tercio, sacando directo a puerta con un latigazo del delantero madrileño que se fue muy desviado. Los primeros tres minutos no fueron de nadie, se veía, quizás, un Pinilla con más ganas de tener la pelota, pero en el fútbol no gana quien más posesión tiene, si no el que más goles hace. Así, el Tercio, en dos acciones de tiki-taka, se ponía con dos goles a favor en los primeros 10 minutos de partido. El primero de ellos correría a cuenta de Berto que aprovechó muy atento un terrible error del meta rival a centro de jorge y el segundo tras fuerte derechazo de Jorge. Con este resultado el Tercio se sacudía la presión. Todos sabían que el partido estaba muy encarrilado pero nadie quería creérselo para evitar problemas, pues en dos tiros muy lejanos de los jugadores del Pinilla el balón se encontró los palos como respuesta avisando de su potencial ofensivo.
El Tercio, que contaba con la baja de su “Gran Capitán” Juanjo, quien en los primeros compases del partido recibió una dura entrada, formaba con Jerus en el medio y Manu arriba, lo que dio lugar al recital de pases del 7: primero poniendo un templado centro a jorge que remató sin fuerza a las manos del portero y, después, esculpiendo con su bota zurda un medido pase en diagonal desde su área a un Adri que como el sólo sabe, a lo “pillo”, se adelantó a todos los defensas para, de remate acrobático, marcar el 3-0, un gol que tenía dos protagonistas Jerus y Adri.
Con este resultado terminaba la primera parte donde, aparte de los 3 goles, el Tercio pudo ampliar la cuenta con varios uno contra uno de Jorge y Berto. Comenzaba la segunda parte, quedaban 25 minutos para defender un resultado favorable de 3 goles y el sueño estaba cada vez más cerca. El Pinilla se echó arriba y eso lo aprovechó Jorge para sacar su clase a relucir. Primero con una jugada individual regateando a varios adversarios y tirando la diagonal, sacando un potente tiro cruzado pero la mala suerte hizo que se estrellara en el cuerpo de Berto y, poco después, otra jugada de Jorge que centró a Berto pero éste no acertó a marcar el cuarto. El partido se ponía feo, y en la mente de los jugadores del conjunto negro pasaba la sombra de la remontada del rival. Con estas llegó el 3-1, no faltaban más de 10 minutos y los nervios se apoderaban de todos y más cuando, tras un corner, el Pinilla marcaba el 3-2. Pero el árbitro, para alegría del TMCF decidía anularlo. Esto no sirvió para espolear al Tercio que veía que lo que se le venía encima era una avalancha. Así llego el 3-2 y poco después el 3-3. El Tercio hundido hacia presagiar lo peor, entonces salió Dani para dar la cara por el equipo, sacando un balón como y con lo que pudo.
En esos minutos, el partido entró en una mecánica de mucha tensión. Los dos equipos se la jugaban, uno por haber tenido el partido ganado al descanso y otro por haberlo remontado en 10 minutos, lo daban todo en los últimos compases del encuentro. Esta tensión se reflejó en continuos parones, broncas y gritos. En una de éstas, Adri se encaró con un rival, viendo ambos jugadores una azul. No quedaba tiempo para mucho más. Pero entonces surgió lo imprevisto, una buena contra llevada por Jerus y Jorge acabó con pase de la muerte de éstos, que el 7 se encargó de rematar y poner el 4-3 en el marcador. Un resultado justo pero demasiado sufrido.
